Cada palabra , cada pensamiento, cada recuerdo, cada evocación y cada reminiscencia de nuestra vida juntos, trasciende más allá de nuestros sentidos, ahora te concibo de diferentes maneras, no sabíamos de nuestra expectativa de vida, no sabíamos quien esperaba a quien, en el Cielo, lo que siempre tuvimos fue la certeza de la sensación eterna de nuestras almas juntas, aunque estemos en dimensiones diferentes, nuestras almas permanecerán así por toda la eternidad, nada ni nadie nos podrá alejar, permaneceremos en el mismo Cosmos y me acompañarás por siempre y me esperarás en el Cielo, mi corazón y yo estaré plena de verte de nuevo. Dios te escogió a ti como mi alma gemela y nos fundimos en un solo espíritu, formando parte de un divino propósito y puedo sentir que tú renaces a través de mí porque descubrí que todo se gesta de nuevo, que todo crece de nuevo, que todo puede germinar una y otra vez y que seguiremos cumpliendo el proyecto de vida que Dios trazó para nosotros y que el hilo de plata seguirá intacto entre los dos. Hoy estaríamos de aniversario de bodas, 36 años juntos, sin embargo, la divina voluntad decidió y terminaste tu ciclo de vida primero. Hace un año por esta época lograste iniciar el que sería tu ultimo sueño, y aun con tantos síntomas viajaste y fuiste feliz, muy feliz, yo te estaba recogiendo al aeropuerto y llegaste muy mal, los síntomas desbordaban tu resistencia y ya no podías más, empezabas las radioterapias, que acabaron con tu calidad de vida, ahora yo pienso que te admiro y te honro cada vez más, esa entereza, esa integridad solo tuya para soportar tantos eventos adversos, que terminarían por quitarte hasta tu último aliento. Y aunque sabes que mi alma está desgarrada y que nunca se va a curar, me hiciste el mejor de los regalos de aniversario, anoche te manifestaste en un sueño, estabas con tu sombrero vaquero que te fascinaba, tu camisa a cuadros azules y me miraste con esos ojos aceitunas que tanto me amaron y me tomaste de las manos, fue un sueño saturado de sublimes sensaciones, esa tibieza que me encantaba, que me tranquilizaba , que me apaciguaba , que me sosegaba y de repente me dices, que ahora podría parar de llorar…Dios te oiga, porque sabes que esta situación ha sido demasiado difícil, aunque tengo la certeza de la luz al final del camino, que va a reparar todo. Esta mañana me desperté con ganas de verte, como siempre, hoy cumpliríamos 28 años de aniversario de bodas , me arreglé, me puse el vestido que te gustaba y te visité en el jardín de pensamientos ... y hablamos durante largo tiempo hasta que la lluvia no me dejó más contigo... Quien se iba a imaginar hace 28 años que nuestra vida juntos tendría fecha de caducidad, completamos 35 años, me parece que fue ayer cuando te conocí, tú eras mi monitor de Medicina Interna, yo estaba sentada en una salita de estudio muy triste porque no podía ir a un paseo de rotación, cuando siento tu mentón en mi hombro derecho y me dices muy quedito al oído: - “Qué os pasa, que os acongoja, acaso no queréis que yo os coja”? … y luego del otro lado: - “Qué os pasa que os acontece, caso no queréis que yo os bese”?... La verdad que yo pensé para mí, que era un atrevido, que cómo era eso que ni me conocía y me decía esas cosas. Y ese fue el comienzo más bonito de una eterna relación… Juramos amarnos, respetarnos y cuidarnos hasta que la muerte nos separara…y así mismo fue, lo que no sabíamos era que esto trascendería aún más allá y que en realidad la muerte solo nos cambió de lugar y henos, yo aquí y tú en esa inconmensurable dimensión, esa dimensión de amor infinito del Padre, donde solo hay luz y paz y más amor del que nuestros sentidos puedan imaginar. Te puedo sentir tan dentro de mí y esa sensación me da la paz que necesito para poder seguir viviendo. Cuando me tomaste de las manos, durante el sueño, sentí esa tibieza solo tuya que me repletaba de sosiego y me acordé que nosotros teníamos una comunicación especial a través de nuestras manos, te acuerdas que nos escribíamos en el dorso de las manos, cuando no podíamos hablar? Y que solo tú y yo entendíamos ese loco lenguaje, siempre fue nuestra manera de comunicarnos… Tuviste que morir para vivir…ya nunca más volverás a tener dolor ni sufrimiento ni miedo ni duda, ahora eres fuerte y vivirás en la eternidad y honrarás a nuestro Padre. Si la vida me diera la oportunidad de pedir un deseo… pediría volver a verte, y te puedo ver a través de nuestros pedacitos de corazón, Jorgito y Camilito, que me los dejaste para que nunca más estuviera sola, ellos son la prolongación de tu existencia, son mis hermosos ángeles y vas a florecer a través de ellos. Descansa en Paz mi amor.❤️
0 Comentarios